Deadpool 2: la expansión del universo X-Men

Deadpool 2: la expansión del universo X-Men

Deadpool tomó al mundo por sorpresa en 2016 cuando llegó a la pantalla grande y rápidamente se convirtió en una de las películas favoritas de ese año, tanto con los fanáticos como los contables de 20th Century Fox. Deadpool 2 trae más de lo que hizo la primera tan especial, a su vez expandiendo el universo de los X-Men con las partcularidades que conllevan una clasificación para adultos.

La premisa es sencilla: Cable (protagonizada por Josh Brolin, el mismísimo Thanos) viene del futuro para eliminar al jóven Firefist (Julian Dennison) y con ello evitar un futuro totalitario que, al prestar atención a los chistes, es un homenaje al “Exterminador” de James Cameron y otras pelis de ciencia ficción hechas en los 1980, hasta en la banda sonora synthwave que lo caracteriza cada vez que aparece en pantalla.

Para hacerle frente al mutante androide mercenario, Deadpool decide crear su propio grupo X: X-Force, compuesto por un grupo ecléctico de mutantes sacados de los cómics y así continuando la gran tradición de las X-películas de encaramar la mayor cantidad de referencias posibles…

X-Men tiene miles de personajes para escoger, pero esta cinta se limita a las creaciones de la leyenda del paquín noventero Rob Liefeld, co-creador de Deadpool, Cable, y Domino (interpretada a la perfección por Zazie Beetz).

Sin entrar en spoilers, la película propone ideas nuevas y efectivamente expande el universo X-Men de forma diferente a las últimas entregas de la franquicia, especialmente X-Men: Apocalípsis. Está dado por hecho que Deadpool opera en ese mismo universo, y esta vez hay más presencia de personajes como Colossus y Negasonic Teenage Warhead, además de una que otra sorpresa demasiado buenas para arruinartelas.

Si hay un comentario que debo dar concierne la cinta, es que sufre de “secuelitis:” esa necesidad de que la secuela debe ser más ambiciosa, con más trama, más personajes, más acción y más de todo. En el caso de Deadpool 2, pasa algo similar a John Wick, otra serie de culto contemporáneo (irónicamente el director de DP2, David Leitch, es uno de los directores de esa serie). El resultado es una secuela digna y divertida, entrega todo lo que promete; sin embargo uno nunca olvida su primera vez.

Deadpool no tenía el bagaje y expectativa de Deadpool 2, y de cierta forma nunca podría superarlas. Dicho esto, DP2 vale la pena ver en el cine, con fanáticos y amigos que le encuentren el mismo humor al sinfín de chistes y referencias que presenta. Ryan Reynolds encontró el papel perfecto con Wade Wilson, y el éxito de la primera cinta dio cabida a chistes en esta segunda entrega que son para morirse de la risa.

Con los rumores que circulan sobre la compra de 20th Century Fox por Disney, muchas de las referencias que presenta Deadpool 2 pueden llegar a ser proféticas; los X-Men y los Avengers tienen décadas de historias juntos, y la idea de un universo compartido es demasiado buena para dejar pasar la oportunidad.

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