No conozco al presidente panameño Ricardo Martinelli pero sí conozco de sus políticas como mandatario de la república. Asumiendo el cargo en el 2009, tras dos años de gestión el honorable ha sido sujeto al escrutinio público tanto de parte de los medios como de la ciudadanía en general. Han habido muchos escándalos revelando facetas de lo que nosotros, como panameños, conocemos como “corrupción.”
Aun así, cuando el Presidente Martinelli no está frente a los medios hablando como si se hubiera pasado en Seco, vemos que se protege detrás de una meticulosa campaña publicitaria cuyo objetivo es doble: mostrar todo lo bueno que ha hecho su gestión con cierto grado de ironía gracias a la línea gráfica limpia de su campaña, y tener una fuerte presencia en los denominados nuevos medios como las redes sociales e internet en general.
Cualquiera con conexión a internet y dos dedos de frente, sin embargo, se puede dar cuenta que Martinelli “compró” el paquete publicitario utilizado por un Barack Hussein Obama… en el nombre del “CAMBIO.”
La campaña rindió frutos tal y como se había prometido. Por su lado, Obama ha intentado hacer lo mejor que ha podido durante su presidencia tras mucha adversidad dentro de la asamblea legislativa estadounidense, después de haber servido como punta de lanza para un cambio positivo en la política nacional con la ascensión del partido demócrata a la Casa Blanca.
Por otro lado, ¿qué ha hecho Ricardo Martinelli por Panamá, realmente? Tomando los paralelos en sus campañas electorales como punto de partida, ¿qué han hechos estos mandatarios con las responsabilidades que sus ciudadanías les otorgaron?
Mientras Obama busca salidas para los grandes problemas que aquejan a EEUU con resultados cada vez más desalentadores, Martinelli ha tomado la oportunidad para utilizar una doctrina empresarial, convirtiéndose en el Gerente General de República de Panamá, S.A.
No es que no hayan similitudes; desempeñar el cargo de Presidente de la República, sin importar de qué país, se asemeja mucho a gerenciar un centro comercial… solo que en este caso hablamos del centro comercial más importante de todos: la nación panameña. Martinelli, como todo Presidente durante su periodo, despide a personal que no esté desempeñándose en sus funcione o no caiga en fila de su doctrina, remodelando al país como si fuera una tienda por departamento y ofreciendo baratillos cada cierto tiempo durante el año para mantener felices al público en general. Como el zombie: consume de lo que te doy, regalo y abuso por igual, hasta que no puedas más.





